EL BLOG DEL PRICE


RECUPERAR EL ASOMBRO


31 de MAYO de 2013


Lo que LEO propone es la recuperación de una actitud: la de aquellos que descubrieron el cine por primera vez, o el teatro, o las dos cosas. ¿Cómo es posible? Porque LEO es una película y es un espectáculo en vivo al mismo tiempo. Es el Mago de Oz revelándose en toda su magnificencia, junto al hombrecillo que manipula los mecanismos. En LEO, el intérprete Tobias Wegner pasea por una estrecha habitación de la que no sabe salir. Pasea, arriba, abajo, descubre que no sabe dónde está el suelo y dónde la pared, descubre también que con una tiza puede reinventarse la habitación y aparecer en el fondo del océano..







LEO es difícil de explicar, pero permanece en el cerebro como una mariposa en torno a una bombilla. Es un ejercicio de danza virtuosa, pero también es un truco de magia, presentado ante nosotros de forma desnuda, fácil de comprender. En apariencia. Por una vez, es un placer no saber hacia dónde mirar. Por una vez, podemos relajarnos y escoger qué preferimos: la versión de la pantalla, una película inocente y dulce, en la estela del primer cine de barraca (con sabor a Meliés, a Buster Keaton, a Chaplin) o una pieza de danza a manos de ese prodigio llamado Tobias.

LEO estará en el Price hasta este domingo 2 de junio.